¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Definitivamente el aprendizaje no es algo tan trivial que se pueda observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera; aunque desafortunadamente esa idea se ha difundido a partir de una época en que por el nivel de desarrollo de los conocimientos que existían y de los avances tecnológicos, bastaba con memorizar un limitado número de ideas, para que la persona se considerara capacitada y preparada para cumplir con una función laboral.
Los tiempos han cambiado, el conocimiento se ha multiplicado y los avances tecnológicos han alcanzado niveles impresionantes; por lo que se requiere de una nueva actitud y del desarrollo de competencias de acuerdo a las necesidades de la compleja sociedad en la que nos ha tocado vivir.
De continuar con las prácticas limitadas, empobrecidas y reduccionistas que tuvieron vigencia hace varias décadas se produciría no sólo un estancamiento, sino hasta un retroceso en el desarrollo educativo. Desafortunadamente no parece existir una plena conciencia de lo que pasa en ninguno de los actores que participan.
Los estudiantes, cautivos de la sociedad de consumo, se dejan seducir por las comodidades del facilismo; en su inmensa mayoría son felices: si no hay clases, tareas, compromisos y hasta cuando recurren a los avances tecnológicos tienen como práctica preferida la de copiar y pegar; sin el necesario análisis de la información que están detectando.
Los profesores, acostumbrados a añejas prácticas, en un gran número se resisten a transformarse y adaptarse a las nuevas necesidades; y se refugian en la comodidad de argumentar que es “más de lo mismo”; que las condiciones no son las apropiadas para los cambios y que es en vano cualquier intento de mejorar como se pretende.
Los padres de familia, abrumados por sus muy particulares problemáticas, pretenden cederle a la escuela toda la responsabilidad de ocuparse de la educación de sus hijos; cuando en realidad se requiere más que nunca su participación para aportar la parte que les corresponde y entender que asistir a la escuela en el siglo XXI tiene objetivos muy diferentes a cuando ellos acudieron a las aulas; pues si antes bastaba memorizar algunas ideas, ahora se trata de que los niños y jóvenes aprendan a aprender, aprendan para la vida, y participen, con el apoyo de los recursos tecnológicos modernos, en la comprensión y solución de los problemas que aquejan a la sociedad contemporánea.
Las autoridades educativas han realizado un importante proceso de evaluación y propuesta de los cambios que son necesarios, pero no parecen haber tenido muy en cuenta las necesidades reales; y como siempre, los cambios se van produciendo de una manera sumamente lenta y con grandes dificultades.
Es necesario que todos los actores tomen plena conciencia y participen de manera coordinada para lograr la meta de llevar a feliz puerto a la Reforma Integral de la Educación Media Superior, y de esa manera, a la educación del país, en general.
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HOLA FALLY
ResponderEliminarDefinitivamente uno de los cambios mas importantes que se debe de promover en nuestra práctica docente es nuestra actitud y quizá la forma de evualuar, no solo lo que el estudiante aprendió o memorizó sino otras capacidades como son: habilidades y destrezas, valores, capacidad de incorporación y el desempeño.
El enfoque basado en competencias nos obliga a concretar nuestra práctica en la evaluación, con la finalidad de convertirla en un proceso formativo y útil.
Creo que como docentes tenemos nuestras fortalezas, debilidades,oportunidades y las amenazas en el ámbito educativo, y creo que nuestras debilidades las tenemos que convertir en fortalezas, par que el PEA sea significativo.
SALUDOS
Hola Faly;
ResponderEliminarEl identificar y analizar fortalezas y debilidades en el proceso de enseñanza-aprendizaje nos permite entender su viabilidad, así al tratar de evaluar errores y utilizarlos como una posibilidad de aprendizaje, es importante señalar las acciones que mencionas, como las prácticas limitadas, la memorización sin análisis de la información, la resistencia al cambio, las propuestas educativas y procesos de evaluación sin conciencia de las necesidades reales, también cabe mencionar otras debilidades que afectan o influyen en el proceso pedagógico como lo son la falta de recursos económicos, de organización, de capacitación y de infraestructura.
Por otro lado los avances de la tecnología y la comunicación, así como la Reforma Integral y las propuestas de los modelos pedagógicos son alternativas que apoyan y fortalecen el proceso de enseñanza-aprendizaje, facilitando la posibilidad de éxito en las actividades que realizamos.
Un gran saludo.
Beatriz.